Selección de Versos
2025 Mes 03 día 15 Cinco para los Mil
Me quedan apenas escribir cinco versos para llegar a los mil. En medio muchos cantidad similar de comentarios, sobre trescientos mensajes o misivas y casi un centenar de narraciones o cuentos he escrito. Todo ello más bien semejante a un diario donde reflexionaba respecto a mi sentir, deseos, fantasías o experiencias de vida. Creo que los escritos, la música, las palabras deben ser libres; lo contrario es limitarnos a la aceptación de otros, la censura de las autoridades o ese mal común de hoy que todo se circunscribe al lucro con el concepto de derecho de autor o Copyright.
Esta noche público en mi Blog:” Último Tramo” seis de los que considero fueron versos que mejor reflejaron mi pensamiento y animo en un momento particular. No a pesar de ello digo que los otros sean menos intensos o interesantes.
Canción Desesperada
Ni amor, ni odio
Siento pasar frío que pasa por mí
La revolución corre y la empujo
Confianza en mi destruyo
El que se detiene a mirar lo aparto
Al que no, rata le digo
Todo lo que quiero no lo trabajo
Y al acercarse todo
No lo siento
No me llega
No lo hallo.
Buscarme no trates, no soy objeto
Amarme no trates, no amo
Comprenderme no intentes, no acepto
Odiarme tampoco, ya no odio
Se indiferente para que no me sientas
Para que yo no te sienta
Que te mire y no te vea
Que te hable y no te diga
Que seas y no seas
Ya me dirás gracias
Y yo te responderé
De nada, de nada, de nada....
Espérame todos los días
Como el sol sale al amanecer
No como una mujer olvidada
O que espera en idos recuerdos.
Espérame en las tardes
Como se espera el crepúsculo
Te encontraré alegre en la puerta
De la casa que haremos en el terruño.
Espérame como la brisa de marzo
Que de niño use para elevar chiringas.
Iré a ti como mi amorosa novia
De aquel primer día juntos.
Espérame como la ola que siempre
Viene y va a la orilla
Llegaré a ti con mi amor
Tal como te di cuando niña.
Entonces la espera será siempre
Hacia el futuro de otros días.
Espérame como siempre
Como en el altar yo espere por ti un día.
Para fundirnos en uno solo
Por lo que nos reste de vida.
El mar era la atracción principal
Me dirigí a tu vera
Decidido, deseándote
Para poseerte entera.
Seguimos en dirección
De aquélla solitaria playa.
Abrazamos nuestras bocas
Sin que nadie lo supiera.
Luego impertinentes toques
A la puerta de la alcoba.
Se heló la pasión en el instante
Ante imprudente visitante.
Hablar, hablar
Simular lo evidente.
Cerramos la inoportuna puerta.
Volvimos a ver caer la tarde
Y disfrutamos de la cena
Con que se sacian los amantes.
Será….
No me preguntes cuando.
Tal vez en la primavera
Cuando resurjan los geranios.
Quizás en el verano
Donde el astro rey largos días nos provea.
Más probable en otoño
Al caer las hojas muertas.
Quién sabe si en invierno
Al urgir calor de otro cuerpo.
Casualmente nos reuniremos en la Plaza de Mayo
Con candor estrecharás con la mía tu mano.
Luego acudiremos a un cercano establecimiento
Libaremos de la casa el vino nuevo.
Nos miraremos más profundamente
Callaremos lo soñado.
Caminaremos por las calles sin rumbo
Vagaremos senderos sin sentido.
Lúdicos intercambios de palabras pretenderemos.
Finalmente, sin quererlo o impedirlo.
Subiremos hasta el tálamo
Donde tú y yo seremos uno.
Al amarnos.
Hoy saqué las últimas piezas del mobiliario
Quedo la casa vacía.
La erigieron a mediados del siglo pasado.
En el treinta y dos del Bloque CD
Del Puerto Nuevo barrio.
Llegaron a ella ilusionados
De levantar la incipiente familia.
Proveer un ambiente sano
Donde abundaba la sana alegría.
También fue en los primeros años
El puerto obligado de trasbordo
A parientes emigrando de rularía al orbe.
Fuese en plan de estudios
Fuese al trabajo en industria o comercio
O embarcándose hacia el Norte.
La casa ejerció mil y una funciones
Nido de amor a la pareja
Albergue de los hijos
Salón de fiestas y bailes
Sede de los carteros asociados
Parque de juego y diversiones
A los amigos del vecindario.
Hospital y sala de auxilios
Cuando enfermaron.
Sede de la patrulla Apache
De los Jóvenes Exploradores.
Recinto de estudios y biblioteca
Mesón dominical y de días festivos.
Tras sus puertas se oyeron risas
Al igual que gritos, platos rotos y llantos.
Hubo disciplina a la fuerza
De arrodillados en el guayo
De nalgadas y correazos
Y alguna buena bofetada a tiempo.
No falto el castigo ejemplarizaste
Escribir mil veces tal que no olvidara.
“No debo botar la leche en el fregadero”
O restregar con cepillo de acero
Las aceras del patio en Año Nuevo.
Sus paredes escucharon los sabios consejos
- “La educación es la única herencia que perdura,
Lo material se desvanece con el tiempo”.
- “Hay que ahorrar para cuando vengan las vacas flacas”.
Criaron con lo mejor de su entendimiento
Transmitiendo los valores de sus ancestros.
La casa también fue templo
Albergó la iglesia donde aprendieron
El catecismo y las oraciones.
En ella se acostaban de noche con una bendición,
Un beso en la frente y el Ángel de la Guarda.
Con el pasar de los años
Partieron hijos, se jubilaron los viejos.
Entonces como por arte de magia
Retornó a llenarse la casa con nietos.
Repitiese el mismo ciclo de amor y crianza
Más ahora sin los rigores
De aquellos primeros tiempos.
A ella por ser de cemento y piedra
En buenas condiciones se mantiene
Pintando sus paredes
Reparando utilidades
Limpiando aceras y pisos
Podando el jardín.
Desyerbado el huerto.
Mas sus habitantes habituales
Los que llegaron a ella ilusionados
De levantar la incipiente familia.
Por su naturaleza humana
Con el pasar del tiempo,
Del inexorable tiempo
Ya partieron.
Hoy saqué las últimas piezas del mobiliario
Mañana volverán a habitar la casa
Dentro de sus paredes reanudará la vida.
Espero que sean tan felices
Como nosotros fuimos,
Como
lo fueron mis viejos lo fueran.
No Temas
No temas al paso del tiempo,
Ni por la soledad temas.
Tampoco te lamentes por enfermedad
O que se han hecho menos tus fuerzas.
Recuerda, pero no te angusties
Los que un día a tu lado fueran.
Tus progenitores, hermanos
Tus compañeros, hijos o pareja.
Evita rencor o remordimiento
De aquellos seres que quisiste y amaste
Aun no te recuerden o hayan correspondido.
Pues tu amor lo distes voluntariamente.
No a cambio de recompensa.
Si en ocasiones te deprimes o amilanas
Combate angustia con felices remembranzas,
Nunca con tristes melancolías.
Acuérdate con alegría y picaría.
Las veces que faltaste a clases
Escapando con las amistades
A improvisadas giras estudiantiles.
Vuelve a sentir el primer beso y caricia
En que tu piel trémula reaccionara.
Que decir de ese primer amor
Ese que nunca se olvida,
Pero que con el paso del tiempo
Agradecemos nunca se concretara,
Pero guardamos como quimera.
Mas significativo fue aquel
Cuando al fin entablamos firme compromiso
Haya o no durado hasta que la muerte separara.
O los momentos culminantes del eros
Al haberse unido los cuerpos físicos.
Quien olvida la primera vez
Que arrullo un renacido infante en los brazos
Para protegerlo a la vez se buscaba
Arrancarle una sonrisa.
Otros muchos felices recuerdos
Estoy seguro de que guardas
Sea el logro de metas materiales:
Obtener un diploma, el primer trabajo asalariado,
Un ascenso, aquella primera vivienda.
Sea el orgullo de lo que lograron
Aquellos que criaste, fuesen propios o adoptados.
Si nada de esto te hace sentido
Aun digo y te repito
No temas, ni al paso del tiempo
Ni a la soledad temas.
Cuando escudriñes en tu mente y corazón
Dejando lamentos y medrosos arrechuchos.
Acuérdate de aquella Promesa
Que desde el principios de los tiempos
El Creador nos hizo
Y reitero Nuestro Salvador.
Que al cruzar el puente,
El cual tarde o temprano
Nos tocara transitar.
Allá en la otra orilla
Nos esperan nuevas moradas
En esta continua dicha
Que es la existencia.
No temas.
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