El Entierro
El Entierro Dedicado a un buen amigo que no quiere escriba cuentos tristes. Temprano al salir el sol inició las tareas diarias. Con la azada desyerbó las talas de yuca, maíz y yautías. Sacó del corral a los cabritos y alimento a las gallinas. Más tarde regresó al bohío a tomar el café puya acompañado con un funche preparado por Doña Saro de desayuno. Bajando a la quebrada se sumergió en las cristalinas aguas en un baño matutino. De regreso se vistió de blanco con la almidonada camisa de mangas largas y el pantalón de hilo ajustado con el verde cinto. Calzó los botines negros, aquellos que con celo guardaba para ocasiones principales. - Bendición mamá Dándole un beso en la frente Doña Saro añadió: - Dios te bendiga hijo y espero logres tu anhelo. Salió contento, esperanzado según adelantaba por el trillo que conducía desde su bohío hasta el camino principal. A ...