2010 Mes 03 día 14 Ponce y Días Siguientes

2010 Mes 03 día 14 Ponce y Días Siguientes

 

Sobre la una pasada medianoche. Envió este mensaje en clave a mis amigos; le escribe este alias Juan, Sam, Andy, Germán o Mario; en todo caso la unidad B194-3C96.  Quien me conoce bien sabe que en mi planeta el saborear gustativamente lugares recónditos es un secreto de estado. Así somos los procedentes de exterior espacio, amamos completamente al semejante y no como dicen los clericós que hay que limitarse para únicamente procrearnos.

 

Al amanecer, no digo de hoy pues aún no ha salido el sol, me refiero al de ayer; tenía interés de leer el libro que compró un familiar escrito por Ortega y Gasset. Es que cuando tenía menos segundos en este mundo leí un ensayo del renombrado escritor, “Adentro”, el cual me sirvió para darle un Norte, o porque no decir mejor un Sur, a mi vida en el globo terráqueo. Pero ahora no voy a hablar de tales honduras, no poseo la erudición o el rigor intelectual del filósofo español. Mi pensamiento es más simple y ordinario, mi filosofía es la de sobrevivir todos los días sin buscarle cinco patas al gato. Aunque si alguien me apura puedo montarme en tribuna para decir dos o tres verdades con tres o cuatro rebuscados vocablos que complazcan a cualquier purista o de profesión sanano.

 

Debo hacer a mis hermanos de lengua portuguesa o lusitana una advertencia, es que muchos en este grupo son naturales de Portugal o Brasil. Yo de su idioma no sé ni un pepino. Me he valido del traductor provisto por la red en intentar decir en su idioma lo que pienso. Pero infortunadamente no tengo la certeza que la calidad de la traducción sea buena; por lo tanto, pido disculpas por no saber su idioma y por cualquier disparate que sin saber he dicho en el pasado intentando traducir.

 

-       B194-3C96 copiando.

-        

Ahora directo al mensaje secreto o en clave que a estas horas de la noche redacto.  Lo haré en forma abreviada para que no se enteren los demás seres galácticos que coinciden con los nuestros en esta misión en el planeta Tierra. Al abrir los ojos esta mañana y al fin de confundir a los demás convivientes en mi presente cobijo, cambie de planes en lo que se haría en el día. En vez de ir a la base donde finjo cultivar productos comestibles, decidí a último momento dar un paseo a la ciudad de Ponce. Esta es una localidad de la ínsula donde residieron hace siglos, según el tiempo terrenal, los míos. Establecieron un gran yukayeque o poblado cerca de los ríos de la región; posteriormente ante la incursión de los emigrantes del Amazona que a través de las Antillas llegaron al lar decidimos abandonar la misma. 

 

No fui con el objetivo de ver los vestigios a mis pasados parientes, más bien a contemplar y retratar las edificaciones y monumentos de los tiempos recientes y de los pasados siglos XIX y XX. Inspeccionamos y tome fotografías del predio ahora conocido como La Guancha y el Puerto de Las Américas. Otro igual hicimos al acudir al centro de La Ciudad Señorial; comunidad que tuvo sus mejores momentos a los finales del antepasado siglo y ahora está en proceso de remozarse. Las fotos en su totalidad las publique en mi perfil, de ellas hago acopio para incluirlas en el grupo. Tras ingerir las calorías regrese a mi base en el norte del caribeño archipiélago.

 

Pudiera, a simulación de los escritores rusos del siglo XIX, entrar en todas las menudencias sobre la experiencia; imitar a Tolstoi en novela “Infancia, Adolescencia y Juventud”; que es el libro que leo en estos días para dormirme en las noches. Pero no fue esa mi situación. Ocurrió que estaba en las de sacar fotos y los humanos con quien convivo me tomaron varias. Me encojoné cuando llegue a casa y poder ver las mismas, es que ellos me retrataron tal como para ellos soy, un anciano viejo, feo y jorobado de sesenta y pico. Me gustan más las fotografías que yo mismo me tomo, cuidan mejor mi figura apareciendo más erguido y no como el de sus retratos a mi persona. Dice la canción de un compositor cubano “El tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos…” Yo como no soy de este mundo o este tiempo difiero de su lema. Vivo al igual que muchos a los cuales este mensaje secreto envió de otra galaxia soy; por eso, aunque Retirado o Jubilado soy un Hombre Activo. Todavía a pesar del tiempo, quiero y amo; espero ser correspondido.

No me pregunten por mañana, pues mañana no sé quién seré.

Una angustia, un difunto, unas cenizas, una nada o un olvido.

Mas probable un alma de regreso a su vergel.

Y sea un nuevo ser con otra misión asignada

En este mundo u otro similar.

 

14 marzo 2010

 

Hoy más temprano que ayer estas breves notas escribo. Al levantarme y pesarme vi que he vuelto a ganar peso, cosa que no deseo. Tomé la determinación de pasar el día a base caldos y ligeras mixturas. Al encender el ordenador y revisar mi correspondencia me percato que recibí un mensaje de mi primo, el mismo de las Crónicas de Orlando, que me lleno de preocupación. Se había caído como guanábano maduro desde las escaleras mientras reparaba el techo de su morada, una altura de 8 pies (2.5 metros). Me cuenta que estuvo inconsciente y al despertar se sentía aturdido que no fue hasta media hora más tarde que se pudo incorporar. Dice que aparte de un rasguño no sintió nada más y siguió en su labor volviéndose a encaramar. Al médico me dice no va, pues no cree en los mismos. Es de opinión que solo están para cobrar la consulta y recetar sedativos. Tampoco le había notificado a nadie para evitar crear alarmas.

 

Me sentí inútil en no poder ayudarle. Le enfaticé la necesidad acudir al médico a que se hiciese una placa y en broma lo comparé su accidente como el de un automóvil. Luego de un choque se repara de mecánica y carrocería, pero siempre quedan daños no percibidles que al paso de tiempo asoman. Le recomendé que llevase siempre al lado su teléfono celular tal que pudiera avisar en caso de una emergencia. Me ofrecí ir en ayudarle en los menesteres de mantenimiento si le siguen las dolamas. Muchas veces pienso que es difícil el vivir solo, por eso siempre recomiendo buscar un amigo o pareja para compartir la vida; si no por lo menos estar integrado a la comunidad y compartir con los vecinos como si fuesen familia.

El resto del día me lo pase en babia, sin hacer gran cosa. Lave, tendí y recogí mi ropa; recogí el patio y preparé la cena. Intente sin éxito comunicarme con unos estimados amigos que casi a diario converso. Ante el fracaso me dedique a editar y publicar las fotos tomadas el día anterior. Mas entrada la tarde sostuve animada plática con otra apreciada amistad con la cual pocas veces converso. Pasada la cena vi un poco de la tele y la película “Precious” por DVD. Antes de acostarme y escribir estas notas preparé unas albóndigas para la cena del próximo día.

Como ven en estos días la unidad B194-3C96 se mantiene tranquilo en su base en espera de una propuesta. Salir de Retirado o Jubilado y poder ser Hombre Activo. ¿No sé si seguir como John Milton o De Diego en larga espera, o por el contrario tomar la iniciativa y lanzar alguna piedra?

15 de marzo 2010

 

Es pasada la medianoche y escribo esta nota en mi crónica o diario. Llevo sobre 20 horas sin descanso. El día anterior me levante a las seis bien duro y parado. Luego de desayunar comencé a viajar hasta mi paraje recóndito. En el mismo estuve hasta las 14 talando con el machete y ensanchando veredas con pico y azada. Rebaje en la jornada como kilo y medio de peso (felices mis deudos que pesare menos en la partida). Recolecté un par de racimos de bananos (guineos) y toronjas o pomelos de jugo. Regresé a casa a las 15:30. Luego de un ligero baño me metí en la cocina para completar de preparar la cena que la noche anterior había empezado. Comimos los cinco y sobraron dos porciones para llevarse.

Más tarde en la noche al revisar la correspondencia vi me habían invitado a unirme a una red nueva. Acepté la invitación y luego de llenar los particulares del perfil subí par de fotos de las que como cura estoy vestido de pies a cabeza.  Luego me dio la tentación de arrojar una piedra en las redes que pertenezco incluyendo de las censuradas.  Cerca de las 20:30 logre hacer contacto con par de amigos, los de siempre que aprecio y estimo. Es que ellos contrarios a otros que dicen ser amplios de mente, no lo están proclamando lo practican. En todo caso me aceptan como soy y no son casado-fóbicos. Debo definir el término ya que muchos no conocen el vocablo. Las casado-fóbicos son los que no aceptan amistad con personas casadas y discriminan contra los mismos.  En medio de la conversación surgió un tema medular que ahora voy a exponer.

Discutimos sobre la sinceridad que se debe tener en las redes sociales al emplear el nombre. Mi contención al que ellos inicialmente se oponen, era que por motivo de seguridad no se debe de primera intención dar a conocer quien realmente somos. Sostengo que se debe utilizar un alias o apodo y solamente cuando estén las circunstancias maduras y se entienda hay suficiente confianza y sintonía es que se puede revelar la verdadera identidad.

Ellos sostenían que mi proceder era llamar al engaño, una falsedad. Le argumente que no sabemos al principio de una amistad con quien nos estamos comunicando. Puede ser que sea un pendenciero o un criminal y este solo simulando amistad para conocernos y poder abusar de la confianza. Pueden robarnos la identidad y hacerse pasar por nosotros, sabrá Dios con que propósito.

Acabado la conversación coteje mis correos, creo recibí seis o siete. Entre ellos el de un amigo, más bien contacto, referente a la pedrada que el día anterior había tirado.

Mi contestación sobre el particular fue más o menos esta.

Querido Amigo:

Le agradezco su mensaje. Le manifiesto que me sorprendió agradablemente, ya que en estas redes es extraño que alguien se comunique con la sinceridad que usted manifiesta.

En atención a su aseveración procederé a contestarle. En primera instancia le doy gracias por sus palabras sobre mi persona. No muestro sin censura el mismo por dos razones fundamentales. Si lo hiciera, sé que otros amigos lo hacen, estaría en violación a las reglas establecidas por la red. Ya en el pasado y por mucho menos fui amonestado y censurado por mostrar en una foto mi torso desnudo (le acompaño la misma para satisfacer su curiosidad).  La otra razón de porque solo muestro mi físico en fotos autocensuradas es que no sé quién este al otro lado de la pantalla o que propósito tenga.  Quisiera ser, pues así es mi pensamiento, como usted siguiere; no tener limitación en mostrar como soy. Pero espero usted perdone las imitaciones que me he impuesto al publicar fotos en estos medios. Si viviera más cerca de donde habito no tendría el menor reparo de vernos frente a frente y poder conversar animadamente sin limitaciones.

Atentamente;

 

Juan Ricardo

 

16 de marzo 2010



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