2025 mes 05 Saludo a las Señoras de la Familia
Querida y estimada Sra XY. He intentado infructuosamente el comunicarme telefónicamente con la Sra. M de I. Era para felicitarle en el Dia Internacional de la Mujer y otro jubileo por sus nupcias. Similar a felicitar a las señoras C de M, M de H, M de M, o Sánchez de Méndez. Espero, confió y tengo en Dios certeza de que tanto usted como mi hermana a pesar de dolamas y apuros temporales gocen de buen ánimo y salud. Yo como su tío siempre las llevo la familia (compañera, hijos, hermanas, sobrinos, primos, progenitores, suegros y abuelos) sea estén aun entre los vivos o que hayan pasado a mejor vida.
Sigo la tradición que aprendí de aquellas oraciones sencillas del Ángel de Mi Guarda al momento de acostarme; de mi nana Jovita Carrasquillo, de mi abuela Doña Lucia Rivera cuando junto a ella rezaba y escuchada por la radio a la seis de la tarde sobre la vida de los santos, en particular Santa Rita de Casia.
De otros momentos o instantes cuando a intentaron en el catecismo o la Academia Santa Mónica forzarme a por temor o miedo seguir un particular culto.
No niego que hubo ocasiones donde sentí una emoción espiritual o trascendental mas allá de lo tradicional. Percibí en el momento de mi Primera Comunión, como a en otros instante, en particular luego de un gran depresión donde me recetaron Procaz; que cuando el sacerdote levantaba la hostia y el cáliz se me nublara la vista y vi la presencia divina. Ha sido con el paso de los años que he comprendido aquella devoción y afán de su abuela, de mi madre. El rezo diario del Santo Rosario. Ese que para muchos creyentes o incrédulos identificaran con la practica de alguna oriental mantra. Esa repetición constante de las mismas las oraciones con tal de que nuestro pensamiento en un momento se aparte de las preocupaciones inmediatas.
Admito que tal ha sido mi forma, solución y manera de superar todas esas angustias, que se exaltan al momento que te diagnostican una condición de salud letal; independiente que con los más recientes conocimientos médicos sea alguna afección tratable; aunque para el lego parezca ser terminal.
Yo no niego y mas bien confirmo ser Católico creyente, a pesar de diferir de algunas visiones y prácticas de la ortodoxia; no estoy para esas elucubraciones o fortines. Me limito a todos los días rezar el Santo Rosario, por los vivos, por los muertos, por los enfermos, por aquellos que una vez compartimos el mismo taller de trabajo, por mis familiares, por la concordancia y paz entre aquellas nacionalidades que estén en conflicto. Según voy moviendo las cuentas del rosario rezo por que Dios nos proteja de esos que futilmente erigir una Nueva Torre de Babel y ser los amos del mundo. Son ídolos que por mas pretendan son de barro sus pies.
Nadie se rinda, atemorice o pierda la fe.

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