Conmemorando Los 52
2025 Conmemorando los 52
He escrito sobre los acontecimientos antes del Génesis. En narraciones respecto a mis progenitores, mi comunidad, niñez y adolescencia. Esas circunstancias previas al día de nuestra unión.
Me concentrare en lo inmediato de esos días. El que y porque decidimos unirnos en el 1973, en Centenario de la Abolición de La Esclavitud.
Había tenido par de experiencias amorosas, más bien cándidos romances. Esos que no pasaban de un abrazo o furtivo beso. Es que siempre comprendí entre una experiencia pasional física que responde a las hormonas con lo que es el cariño y el amor.
La conocí el verano del 1970 cuando coincidimos en el Comité del Partido Independentista de la Avenida Central, ahora conocida como la Piñeiro. Para aquel entonces estaba de vacaciones de verano de mis estudios de Ingeniería del Colegio de Mayagüez, donde militaba y era parte del cuerpo dirigente, como vicepresidente, tanto de la Juventud Independentista Universitaria (JIU) como del Consejo General de Estudiante; ambas organizaciones el compañero Elliot Castro era quien ocupaba la presidencia.
De inicio al conocerla me impresiono, tanto por su físico de sirena parecida a la vedete Iris Chacón, como su carácter. Ella era y siempre ha sido una persona activa, que con firmeza y seriedad no tiene temor de expresar sus convicciones. En el comité era la encargada de los asuntos obreros. Estudiante de farmacia y que había sido apresada por las autoridades cuando junto a otros pintaba una consigna en la pared donde confluyen la Avenida Piñero con la bajada del Expreso 52. En aquella incidencia fue el Licenciado Norman Pietri quien estuvo a cargo de su representación legal. Ese verano compartimos como amigos y luego regresamos a nuestros respectivos recintos.
Hacia dos o tres años que había entablado una relación amorosa con una estudiante del recinto. Aunque diferíamos en temas de política, nos unía la atracción física y espiritual; aunque por respeto nunca fue mas allá de los límites. En varias ocasiones visite su casa, incluso con mi familia, en un pueblo aledaño a Mayagüez. Intentando establecer una relación formal. Un fin de semana y con la anuencia de sus progenitores y garantías de los míos pernocto en mi casa. Recuerdo que en el camino de regreso a su hogar con fuerte anhelo le propuse que se fuese conmigo para casarnos. Me respondió aduciendo sus principios religiosos y respetando su criterio no insistí en mi propuesta.
Los meses subsiguientes fueron definitivos. En parte que por circunstancias de la lucha universitaria en contra de ROTC Elliot fue suspendido y debí asumir interinamente la presidencia del Consejo General de Estudiantes. En parte por una caída cuando estaba caminando, cruzando el Viaducto donde me torcí un tobillo. Debí subir los siete pisos del apartamento en el Darlington cojeando. No recuerdo bien quien fue el amigo que me llevo al dispensario del Colegio, tal que me curasen. Por desgracia en la facilidad solo había una muleta y así estuve par de semanas hasta que regrese a casa en Puerto Nuevo.
En uno de esos días que descansaba junto a mis muletas sentado en las escaleras del edificio de Generales se que la vi y me vio en mi condición precaria. Certeza no tengo si fue por cautela, temor o miedo de no haber aceptado mi propuesta de escaparnos y casarnos; fue que aceleró su paso ignorándome.
El verano del 1971 nuevamente me integré al Comité del PIP de la Avenida Central. En ese entonces mas compartimos y nos conocimos. Aparte de las reuniones formales en el comité socialmente compartimos con los compañeros y amigos de aquel entonces: Félix, Trini, Edwin, Frankie, Norma, Lizbelia (que es su hermana), Vicky, Adrián, Carlos, Adriana, Edgard, Julia, Miguel, las hermanas Agosto y muchos otros compañeros de nuestra misma edad que quizás haber pasado a mejor mundo, no recordarme sus nombres o motivos de seguridad no menciono. Luego de aquel verano nos volvimos a reencontrar para navidades. Era en la marquesina de la familia Sánchez Desardén que clandestinamente nos reuníamos para hacer pasteles de masa para la navidades y levantar fondos para el Partido.
En mi ultimo semestre en el Colegio fue que me toco hacer una decisión traumática. Era los tiempos cuando eran frecuentes las “visitas” de las autoridades federales para amedrentar a los militantes por la Independencia, ellos al igual que las “Agencias de Inteligencia de la Policía” colonial andaban como perros sabuesos. En ese entonces me toco decidir entre mi militancia como líder universitario o cumplir con las expectativas de mis progenitores de ser yo al primero de sus hijos en obtener un titulo universitario. En los años de 1967 y 68 ambas de mis hermanas por su militancia habían sido expulsadas de la UPR, el Recinto de Rio Piedras. Estaba consciente que tanto mi madre y en especial mi padre que era para ese entonces empleado federal del Correo estaban en un momento precario tanto de sus empleos como de siquis. Cedí y no me arrepiento de haber renunciado a ser el Presidente de la JUI y el Consejo General. Quizás es que a ellos debia, no tanto la vida, como cuando respaldaron mi decisión el penúltimo año en la Academia Santa Mónica. En aquel momento que decidí no someterme o humillarme por haber defendido a mis hermanas ante las injurias en contra de su dignidad en aquella diatriba en contra de las militantes de la FUPI y otras organizaciones nacionalistas al decir que eran fulanas o pelanduscas.
Fue en el verano del 1972 cuando en la marginal de Baldorioty le
confesé me gustaba y quería fuésemos novios. Me contesto con una sonrisa, como
la Monalisa de Leonardo. Meses más tarde
no se fue por un resfriado o algún virus respiratorio que estaba recluido en la
cama. Al comunicarnos le pedí me fuese a
visitar. Ella no tuvo dudas y fue a visitarme
y asistirme en mi afección. Por
casualidad nos enteramos de la amistad entre su hermana y mis primas, pues eran
cercanas frecuentes que se visitaban entre ellas. Cosa que hasta ese instante desconocíamos.
Fue hasta otros más meses que tras
invitarla al Viejo San Juan entramos a la taberna el “Primitivo”. Fue el
momento que le pedí fuese mi esposa.
1969 Mes 07 día 8 Para que me Recuerdes
A ti me dirijo, a ti mi amada
Para que recuerdes, cuando me vaya
Hoy a las nueve al pasar tú casa
Ibas saliendo, yo venia
Más por ti me quedaba
Te acompañe y di lo que pedías
Más de ti nunca logre
Lo que de tu amor esperaba
Ahora en mi habitación
Para que recuerdes a ti me dirijo
Entérate que llegue a quererte
Pero saliste moneda falsa.
- a la francesa verano 1969 -
Desde la Terraza
De lejos veloces venían bajando
Pero a quien yo esperaba
Ya en ellos no vendría.
A mi lado fiesta, bullicio, melodías
En mis adentro agonías
Las caras lucían alegres
Ellas acompañadas, la mía sola.
Por el horizonte un fugaz rayo
Con rapidez deslumbrante
Tal como la que me quede esperando
Alegra de pronto, luego penumbras.
- a la del río valeroso 1969 -
11970 Mes 11 dia 21 No quería de ti acordarme
No quería de ti acordarme
Pero ayer te volví a ver
Sola por la acera caminando
Por aquella que te acompañara
Llevabas en tus manos libros
Los que a llevarte me acostumbré
No quería de ti acordarme
Pero ayer te volví a ver
Yo por mi acera caminando
Tu por la tuya andando sola
En tus ojos note el deseo
No se si descubriste algo en los míos
Me porte indiferente
Creo que para tu bien
¿Nos estaríamos volviendo el querer?
¿Quien lo sabe?
Solo se que me acosté anoche
Y en ti pensé.
- el mundo gira y a veces pasamos
Por casa sin darnos cuenta -
1971 Mes 10 día 12 Corazón ya hemos vuelto
Ni tus labios o los míos
Esperarán un futuro beso
Tú y yo seremos uno
Nuestras iniciales grabaremos
El amigo banco no estará solo
Todas las tardes le ocuparemos
Ya tus días no estarán tristes
Y los míos lo estarán menos.
Repondremos los no dados besos
Reviviremos sueños idos
Siempre mañana nos veremos
¡Corazón ya hemos vuelto!
-12 oct. 1971 -
1972 Mes 02 día 01 Himno JIU (Juventud Independentista Universitaria)
(Música de Jinetes en el Cielo)
La JIU está en la calle y pronto enseñará
La forma de luchar por nuestra libertad
Queremos nuestra patria libre de la opresión
Luchando seguiremos por la liberación.
Coro: Yankee go home, Yankee go home
La JUI pronto logrará nuestra liberación.
Por los campos y pueblos llevamos la verdad
Despierta Borinqueño que es hora de luchar.
Rompiendo el yugo Yankee, símbolo de la opresión.
Luchando seguiremos hasta la liberación.
Coro: Yankee go home, Yankee go home
La JUI pronto logrará nuestra liberación.
Marchemos juventudes
Juventud puertorriqueña
Por los caminos de la patria
De la patria nuestra.
Llevemos el mensaje
De socialismo y libertad
Rompamos las cadenas
Para nosotros y nuestros hijos.
Coro: Yankee go home, Yankee go home
La JUI pronto logrará nuestra liberación.
- febrero 1972 -
1972 Mes 05 día 05 En Punta Santiago
India de ojos profundos
De ti me voy a acordar
Estando junto a la playa
Sintiendo la brisa del mar.
Religiones, estudios, política
Controles de natalidad
Fueron temas de aquella tarde
Que agotamos a saciedad.
Luego tus ideales y los míos
Una blanca casa frente al mar
Diciéndonos que en la costa
O en monte adentro se puede amar.
Así entre palabras
Horas como segundos vimos pasar
¿Quién sabe quién las oiría?
O a donde fueron a parar
Quizás en la cima del Yunque
Algún hado se presta celebrar
Juzgando entre tú y yo algo
Que no se ha logrado ya.
Tal vez no se equivoca
Digo si no le quieres defraudar
Y junto a mi realizas las palabras
Que volaron a su lar.
- a Myrna 5 mayo 1972 –
1972 Mes 06 día 12 Aunque aun tu Boca no Besaba
Aire, tibio mar
Sol de felicidad radiante
Día de fresca tarde.
Entonces los ojos se miraban
Y manos suaves acariciaron
Caminos por la playa
Para luego jugar entre olas
De un salobre río
De un sereno mar.
Erguida y libres te veías
Impresionando con tu suave andar
Yo fui gentil hombre
Mientras al batir de las olas
Cuerpos se aunaban
Pelo suelto al aire
Caras mojadas de sal
Tú figura flotante.
Feliz día que te pude hallar.
Me repetía sin cesar
Aunque aún tu boca no besaba.
1972 Mes 06 día 20
Réquiem a una Flor
Tong, tong...
Salga ya el cortejo
Tong, tong...
Descansa tranquilamente
Las velas gastadas están
La tierra espera impaciente
Comiencen, comiencen...
Tong, tong...
Salga ya el cortejo
Tong, tong...
Descansa tranquilamente
Tapad pronto la caja
Ya no hay razón para verle
La resurrección será en su día
Hoy es víctima de muerte
Avanzad, avanzad...
Amén
-a una flor que creí revivir-
- 20 de junio de 1972 -



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